Entradas

Mostrando las entradas de noviembre, 2024

El discreto encanto del administrativo

Querido/as lectores/as Estos días no les escribí no por falta de temas, sino por falta de fuerza. Hay que tener muchísimo ánimo cuando los temas de los que hay que hablar son tantos. Y ese ánimo, como laburante, siendo casi diciembre, en el 2024, en Argentina, perteneciendo a la población homosexual, bajo el gobierno de Conan, y no identificándome con las ideologías de la oposición (se comenta por ahí que hay una llamada oposición) y por ende no teniendo con quién desahogarme de una manera que me haga sentir efectívamente contenido, puedo aseverar que no lo tengo. Demasiada información para mi cerebro.  Por ende no pude encontrar la manera de sentarme y que fluya la escritura. Me enredaba en lo que sentía y lo que pensaba, me frustraba y eso lo empeoraba. Se supone que escribo por placer. Y si no hay placer entonces mejor no escribo ¿Para qué hacerlo si voy a sufrir? Pero aquí me tienen. Sábado al mediodía. Sentado en la cama, la espalda apoyada en la pared y la notebook en la fald...

Todos amamos a algún líder

Queridos lectores: Hoy nada de negatividad. Nada de cansancio. Hoy decreto abundancia. Hoy es el primer día del resto de mi mejor versión. Yo soy éxito. Generosidad. Multiplico mis posibilidades. Hoy empieza lo bueno. Se vienen cositas amiga. Solo gente positiva a mi alrededor. Nada de vampiros energéticos. Nada de malas vibras. Hoy hago grounding en el primer pastito que encuentre. Hoy tomo la decisión de no verme afectado por todo esto que me pasa. El enojo me atraviesa, lo acepto y lo agradezco. Lo observo conscientemente y le digo “no enojo, yo no soy el maestro que estás buscando, seguí en tu búsqueda de un alumno que te acepte como guía de lecciones de vida”. (se acomoda en la cama, bosteza, acomoda la notebook sobre su falda y se toma las cosas un poquito más en serio) ¿Realmente habrá gente a la que le sirva toda esa parafernalia discursiva? ¿obtendrán resultados? Porque miren que se los nota compenetradísimos eh. Llenan salas de teatro para escuchar a sus Instagramers gurús. ...

Un berrinche y a seguir (Tratando de ser zen)

  Tratando de ser zen, tratando de ser zen, tratando de ser zen….. Si lector mío, estoy en esos días en los que uno si no se aferra a un mantra cae en las profundidades del peor de los monólogos. De esos que uno conoce de cabo a rabo de tanto que uno los repite y que uno sabe cuando uno la empieza dónde uno termina: al inicio de una página en blanco. De esas páginas que a cierta edad te dicen que ya tendría que estar rebosante de puntos, de líneas, de planos, de espacios… Pero no es mi caso. Preferí tener una histeria, digo, historia de vida antes que un currículum. ¿Les hablé alguna vez de mi currículum? -Secundaria completa, estratégicamente terminada. Es decir, me llevaba las materias a diciembre para prepararlas la noche previa, ir a rendirlas sin dormir y completar la suficiente cantidad de preguntas como para llegar a duras penas al Aprobado. La directora, incrédula, me preguntó con voz de reproche “¡¿Por qué no estudiar durante todo el año en vez de rendir todo junto en dici...

Breve imagen de varón de siglo

Esteban come manzanas y está tirado.  En el departamento entra el sol como cae la poesía, es decir en ángulos.  Pero basta de ser pretenciosos, describamos los datos duros y concretos de la realidad: Esteban come manzanas y ya no está tirado. De la puerta para afuera todo en doce cuotas, una televisión apagada.  Había silencio la música dice.  Y además Esteban anda con llagas autorreferenciales.  Pero bueno, de eso él hablará otro día. Hoy Esteban nos mira y opina. Que es como todos hablamos de nosotros mismos. Hablando de otros. El adentro le dolía, como dije. El adentro ardía pero Esteban ni idea. El tenia como un así, un así del mundo. A eso Esteban lo llama salud y él siente que tiene porque el traumatólogo se lo dijo.  Vibra el celular lo que significa que Esteban recibió un mensaje. Él entiende lo que eso significa porque está entrenado.  Era el mensaje de una compañera de trabajo, de un amor imposible. Eso lo entretenía más que cualquier otra co...

Aburrimiento crónico

Bueno bueno bueno. Agárrense fuerte que Santi agarró la notebook. Es de noche. Bajó la temperatura. Llueve y hay mucho viento. ............( silencio ) ............( suspira ) Y nada. Me pedí empanadas. Si, pobre delivery, pienso en él. Le pagué propina más alta para no generar tanto karma y así tener menos chances de volver a este mundo en la próxima vida. Creo que no va a seguir existiendo para ese entonces. Pero es que tengo un problemita y quiero que me entiendan. Es un problemita sobre el que vengo tomando dimensión desde hace un tiempo. Poco tiempo eh, tal vez unas muy pocas semanas o hasta días. Pero es que estoy comprendiendo por primera vez en la vida que a veces a las personas se las mal diagnostican. Se les dice una cosa y resulta era otra. Y qué sorpresa para las personas cuando se dan cuenta que estuvieron todo este tiempo pensando que tenía A y resultó que tenía B. ¿A qué voy con todo esto? Voy a que me doy cuenta que tengo aburrimiento crónico y a mi de chico me habían d...

Enloquecer sin culpa

Mis queridos lectores, les pido perdón por haber estado tan ausente esta semana pero justo se me ocurrió enloquecer sin culpa. Por fin. Y me di cuenta que necesitamos hacerlo con urgencia. No hay tiempo. Todo lo demás te invita a hacerlo en silencio. Dudando de uno mismo. Sufriendo.  Esta semana entendí que no puedo eso. y que no quiero. Esta semana me propuse enloquecer de la única manera posible de enloquecer en estos tiempos. Es decir, hacerlo estratégicamente. Así que tengo chances de ser un poquito más feliz. Pero debo hacerlo cual abogado de mi mismo frente a un juez que sé que nos mira. Tiene cámaras en la calle. Las tiene hasta en tu celular. Tiene incluso un manual oficial de maneras de enloquecer. Maneras de enloquecer según las cuales si presentás la documentación oficial y el certificado de un médico te brindan hasta alojamiento, asistencia, sustancias que te “animan” (qué verbo profundo y enigmático la palabra “animar”, suena a encantamiento). ¿Pero enloquecer felizmen...