Dragón soberbio deberá arrepentirse
Mis queridos lectores
¿Cómo los voy a tener así?
¿Seis días sin subir nada al blog?
¿Ni una carta? ¿Ni una entrada? ¿Ni una nota u opúsculo?
Al menos un mensaje del tipo “que estoy vivo che”. O apenas unos emojis. Tipo carita sonriendo. O la berenjena.
Ah.
Ya se qué emojis.
Capitalismo, capitalismo, carita con calor, persona trabajando, persona escribiéndo públicamente en un blog (lo cuál se termina convirtiendo en tener dos trabajos), emoji de pastillas, logo de Grindr, carita sonriendo. carita sonriendo. Todavía no inventaron un emoji de mosquitos resistentes al Off. Igual denles tiempo. Ya están en camino. Los emojis y esos mosquitos mutantes.
Pero no importa.
Y no importa porque este fue el Año del Dragón. Si, el año de mi signo. Y no les estuve escribiendo porque anduve con cosas mías. O más bien escribiendo para mi.
Cómo me gusta escribir evidentemente.
Pasa que cuando una persona escribe la fantasía y lo real caminan al ritmo de un solo ser. El físico y el espectral se unen en lo divino, que no es un ser, es un modo de actuar. Como hacer esas cosas que te gustan hacer
Bueno me fui a la mierda.
Quise decir, la mente y el cuerpo actúan al son de un evento unificador. Los ritmos del cerebro y de la mano se sincronizan. Y creo que es de esas actividades cerebrales que de algún modo pueden ser registradas con aparatología e instrumentísta médicocientífica. Lo cuál me hace realizar la irresponsable declaración de que creo estar en condiciones de poder comprobar lo que estoy diciendo.
Qué vruto.
Sigo. Escribir es eléctrico desde el punto de vista del sistema nervioso, tanto el periférico como el central. Mano y fantasía se coordinan. El momento presente del cuerpo y el pasado-futuro-constante de la mente se reúnen en sí en un tiempo-pleno. Es la Gran Unidad.
Y nosotros acá tratando de entenderla solo con la cabeza, que debe pensar a partir de teorías escindidas entre sí que a veces hasta parecen opuestas.
Bueno es viernes a la noche y fumé un poco ¿ok?
Pero nada. Que este fue un Año del Dragón interesante para mi. Por fín pude enloquecer.
Y el blog tuve que ver poco. Me dio un foco de forma. En joda me gusta decir “me apretó el pomo”. Sacó para afuera lo que tenía adentro a la vez que le daba una forma útil para el usuario (si continuáramos con la metáfora dentífrica el usuario es el que se lava los dientes pero en realidad me refiero a ustedes mis queridos Señores/as Lectores que le dan el uso de la lectura. Y cuídense los dientes por favor).
Volviendo a lo que les decía, sacó para afuera lo que tenía adentro. Y podríamos inferir, siguiendo la metáfora espacial, que se me hizo espacio adentro. Tal vez se acomodaron algunas cosas también. Pero el blog me hizo bien, de eso estoy seguro.
Además fue un año de mucha lectura. Apasionada lectura. No hice bien la cuenta todavía pero creo que superé los treinta. Y garché una vez. Si, no necesitaban saberlo. El año pasado fue Año del Conejo, no tuve sexo como tal pero claramente fue más que este. El de este año no estuvo mal pero me acosté casi para marcar planilla.
No necesitaban saber todo esto.
Retomo. Este fue un Año del Dragón interesante, uno en el que me convertí un poco en mi mismo. Lo cual es una manera de decir que medio que me empezó a chupar todo un huevo, incluido cualquier aumento según rendimiento, puesto de sostenedor de estandarte o palmada en la espalda con la que cualquier institución, pública o privada me quiera tentar. Todo lo bueno pasa en grupos pequeños, en lo misterioso de la noche y sin pagarle el trago a un supervisor. Todo lo bueno pasa teniendo sexo telepático con un escritor a través un libro. Si es erudito aún mejor. Y si es recontra picante me caso (avísenme si conocen a uno). Y todo lo bueno pasa con los amigo/as y seres queridos.
Pero bueno, me cuesta creerlo ya que odio este tipo de cosas pero pareciera que estoy escribiendo una entrada/carta con un balance del año. Pero si, lo estoy haciendo. Imaginate que es el veinticuatro, estamos con la copa en la mano y salta tu tía que no ves en todo el año y propone hacer una ronda de balances del año y notás cómo varios se quieren aplaudir los huevos con dos lápidas del Cementerio Municipal de Morón. Bueno, esa tía soy yo.
Aunque siendo sincero…………no creo que la gente esté tan estupidizada como para hacer el jueguito del balance del año este diciembre. Los hornos están bastante vacíos y aún así no están para bollos. Pero para ni uno eh. Entiendo que el partido que gobierna retiene todavía el apoyo de sus fans pero nadie es boludo acá. Sabemos que estamos secos y no va a haber ni regalos ni carnes rojas. Menús creativos y con las peores de las ondas. ¿Pero asado y compras? Para muchos esas dos cosas son invisibles como la mano del mercado.
Así que puedo agradecer a la vida el ser feliz con poco. Es decir con PDFs robados, quise decir, libros y con amigos y poca familia. No es mucho pero es riqueza para mí. Y estoy seguro que habrá gente nueva el año que viene. Y además ahora los tengo a ustedes, mis queridos lectores.
Y lo digo en serio.
Así que es por esto que les quiero desear que Navidad sea todos los días. Es decir, ser felices con lo importante. Que es poco. Y es poco porque Dios, es decir La Naturaleza, así lo quiso. Y cuando lo comprendés no sabés cómo se siente aún siendo pocas esas cosas que generan felicidad. Es sinceramente intensísimo.
Y un regalo que espero que la vida me de es que cualquier cosa de lo que escriba, diga o haga, algún día los ayude a ustedes también a poder entenderlo (es decir sentirlo). Al menos solo por un minuto.
Porque miren que es así eh.
Viene y se va.
Como Kairós, el dios griego de los momentos oportunos. El que tenía sandalias aladas como Hermes. Kairós era algo así como un primo muy lejano de Hermes porque vieron que los dioses griegos eran como una aristocracia, muy pocas familias pero dueñas ontológicas de todo (bah, como los son las familias poderosas acá en la tierra también, que son dueñas de todo hasta en lo ontológico). Incluso podríamos decir que la mitología olímpica era el Los Ricos También Lloran de los griegos, un dramón de muy pocas familias pero muy ricas.
Bueno, Kairós tenía sandalias aladas como Hermes pero era calvo, a excepción de un solo mechón de pelo arriba de la frente, lo cuál nos posibilitaba a nosotros los mortales poder agarrarlo (creo que a Kairós medio que le gustaba, guiño guiño). Era de esos personajes de novela de ricos cuyo morbo era enamorarse de pobres (si gente, es fuerte admitirlo pero los enamoramientos tal vez también puedan ser morbosos). En el caso de Kairós su morbo era dejarse agarrar por nosotros los mortales.
El tema es que al tener aladas las sandalias Kairós iba muy rápido, por eso era que había que agarrarlo bien fuerte.
Que es como se deben agarrar las buenas oportunidades.
Así que bueno. Les deseo lo mejor sea o no diciembre. Porque vamos a ser sinceros a quién le puede gustar endeudarse para pagar regalos en un clima que parece un horno y si es en la ciudad mejor ni hablemos.
Y estén atentos a las oportunidades. Que por ahí es un Dios que quiere acostarse con ustedes. Termina terrible pero nunca van a sentir algo tan increíble como eso así que mándense nomás. No teman.
Ah y tengan sexo como conejos o lean como dragones. Sea el año del animal que sea.
Nos leemos la próxima.
PD: Dejo como título de la entrada una de las sentencias más lindas que hay en el I-Ching, si no me falla la memoria es la sentencia sobre un cambio en la sexta línea del Hexagrama N°1 cuyo nombre creo recordar es "Lo Creativo". Ahora si, los dejo en paz.
👏👏👏👏🙌🙌🙌🙌
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