Todos amamos a algún líder

Queridos lectores:

Hoy nada de negatividad.

Nada de cansancio.


Hoy decreto abundancia.


Hoy es el primer día del resto de mi mejor versión.


Yo soy éxito. Generosidad. Multiplico mis posibilidades.


Hoy empieza lo bueno. Se vienen cositas amiga.


Solo gente positiva a mi alrededor. Nada de vampiros energéticos. Nada de malas vibras.


Hoy hago grounding en el primer pastito que encuentre.


Hoy tomo la decisión de no verme afectado por todo esto que me pasa.


El enojo me atraviesa, lo acepto y lo agradezco. Lo observo conscientemente y le digo “no enojo, yo no soy el maestro que estás buscando, seguí en tu búsqueda de un alumno que te acepte como guía de lecciones de vida”.


(se acomoda en la cama, bosteza, acomoda la notebook sobre su falda y se toma las cosas un poquito más en serio)


¿Realmente habrá gente a la que le sirva toda esa parafernalia discursiva? ¿obtendrán resultados? Porque miren que se los nota compenetradísimos eh. Llenan salas de teatro para escuchar a sus Instagramers gurús. A sus Influencers/líderes de secta o como a veces se le dice: “comunidades online”.  


No, ustedes no se lo tomen a mal porque no toda comunidad online es una secta aunque les voy a ser sinceros no se si en cualquier momento me uno a una. 


Si, así como me leen. Voy a poner mi vida en manos de mi Líder. Todos amamos al Líder y a Su eterna magnanimidad. 


O tal vez ya estamos en una secta y no nos dimos cuenta. Particularmente sectas de fans ¿Podrá ser que todos tenemos, en algún momento del día o de nuestras vidas esos gustitos culposos de identificación con figuras que están claramente en desigualdad de condiciones con nosotros mismos, ámpliamente sacándonos ventaja? ¿incluso figuras con poder en las que fantaseamos delegar facultades y que todas nuestras cagadas se las podamos adjudicar a él o ella si todo no nos sale como esperábamos? ¿figuras con las que incluso podemos llegar a inventar conversaciones en nuestras cabezas, personalidades que vemos por redes, en la tele, en el laburo, en la iglesia, en el club, en la oficina, en la sede del partido? personas que no nos ven pero que nosotros sí vemos con las que tenemos sueños diurnos en las que las aconsejamos, les damos grandes directivas sobre qué camino tomar por el bien del grupo, de la comunidad, del municipio, de la empresa o del Vaticano mismo? (catequistas, si, a ustedes me dirijo, sabemos muy bien que se imaginan charlas con Francisco).


¿Y los que debaten mientras se bañan con Scaloni sobre cuándo ponerlo o sacarlo de la cancha a Messi? ¿o qué hacer con el préstamo del FMI con Caputo? ¿habrá quienes que, mientras llevan cajas con una carreta en el depósito donde trabajan, imaginan charlas con Colapinto, advirtiéndole sobre la China Suarez y aconsejándole que se enfoque un poco más en su carrera? ¿Y los que hacen reír con sus chistes geniales a sus Streamers favoritos mientras manejan el Cabify, Streamers que en sus fantasías los sumaron al show porque los conocieron en un viaje de Belgrano a Cañitas y los encandilaron con esa personalidad encantadora que por supuesto tienen? 

Ni hablar de las que se pelean con su novio Duki mientras corren en la cinta en el Sportclub del barrio. O las que masajean a Milei o Santi Caputo mientras les dan el consejo indicado sobre como combatir feministas. Todos hemos fantaseado, en los peores momentos de nuestra inmadurez,  con ser una versión degradada (si es que se puede caer aún más bajo que eso) de la Lilia Lemoine de nuestros jefes.


(mira por la ventana se pregunta “¿cuándo irá a estallar Betelgeuse?” y sigue escribiendo)


Ah, qué bello placer el de no ser responsables. Qué goce el de esa fantasía de tener un amo. Un amo. Si. Pero uno manipulable. Un amo maleable con el que, aún bajo su yugo e imperio, nos sabemos todavía libres, capaces de afectar el curso de los hechos, de nuestras vidas e incluso la de los demás por la vía de…no la frontalidad de nuestra confrontación con él, eso es muy lineal. Muy obvio y fácil de neutralizar. Sino más bien por la circularidad de nuestra capacidad de manipularlo. De sacarle algún provecho al influenciarlo de manera tal que logremos que se identifique con nosotros. De lograr que arbitre en nuestro favor o incluso que nos empodere.


Qué linda esta táctica eh. Qué bien que suena. Pero la realidad es que sigue siendo simplemente una fantasía. Una fantasía en cabeza de individuos mínimos, granos de arena en el inmenso desierto de la sociedad de masas. Personas encantadas por el hechizo más potente, el más fuerte, aquel que era considerado el Santo Grial de la magia blanca investigada y practicada por los Magos Neoplatónicos del Renacimiento italiano (Bruno, Ficino, Campanella y compañía): el de la identificación fantástica por la vía del contagio de imágenes mentales libidinales.


(hace un silencio)


No voy a decir más porque Platón enseñó que hay cosas que no se pueden trasmitir por escrito. Si, él, Platón, el que a diferencia de su maestro sí escribía sus doctrinas. Podríamos decir que el consejo platónico por excelencia es “sean contradictorios”.


Pero solo un consejo les voy a dar, y solo porque ya es de noche, el momento indicado para el amor, la imaginación y las conspiraciones: cuídense de sus identificaciones. Tomen conciencia de quienes habitan sus fantasías diurnas. No regalen sus cabezas. Deporten de la tierra de sus sueños despiertos a aquellos que los traicionan mientras duermen. Descrean de sus ídolos. Desconfíen al menos un poco de ellos. Den vuelta sus estatuillas ¿tiene todavía el sticker con el código de barras? ¿fueron hechos en serie? ¿salieron de una fábrica? ¿tienen autoridad aquellos con los que fantasean? Miren que todo like, toda publicación que vean, todo stream que sigan, todo comentario que dejen genera métricas y generar métricas es casi trabajar gratis para las consultoras que redactan informes de opinión.


Con todo esto quiero decir que es mejor seguir páginas de gatitos UwU.


Y por último les recomiendo una lectura: Eros y Magia de Ioan Culianu. 


Nos leemos la próxima.



Comentarios

  1. Me había entusiasmado con el positivismo de las primeras líneas 😃😃😃
    Igual, cómo siempre, me gustó 😉🙌

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  2. Confieso que leí la primera parte y largué una carcajada que despaviló al potus languideciente a mi costado. Como siempre, impecable.

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