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Mostrando las entradas de abril, 2025

Callado como nuera en velorio (nota breve sobre una muerte en Roma)

No tengo nada para decir ¿está bien? Pero nada. Allá ellos. Acá yo. Ahí ustedes leyéndome. Leyéndome separados por kilométricas cadenas de bits. La digitalidad en este momento es sana. Si estuviéramos en la misma misma sala sería incómodo. Me preguntarían con insistencia si me pasa algo, que por qué estoy con cara de perro y probablemente mirando un punto fijo en la pared.  O tal vez tendría una sospechosísima cara de poker. O cara de no saber jugar al juego. Así que me llamo a silencio y miro un punto fijo en la pared a solas en casa. Mientras ustedes miran la pantalla ¿entendido? Bien. Si….se que es posible que muchos de ustedes hayan compartido algo en redes. En sus estados de Whatsapp. Tal vez hasta compartieron una cadena de oración. O hablaron con extraños en el transporte público sobre la vez que se lo cruzaron en el subte. O cuando le cebó un mate a un conocido de una prima. Hasta yo tengo alguien que lo conoció.  Qué tema las cadenas de conocidos ¿no?. Había una época...

Llueve sin frío

Llueve sin frío Así. Mera agua. Llueve mera agua sobre una ciudad que parece ni fría ni caliente. Es cemento a temperatura ambiente.  Una ciudad ni fría ni caliente cuyo cuerpo inmenso está estructurado a la manera de una grilla de hormigón desplegado sobre un baldío inmenso. Un territorio inconmensurable sobre el que la grilla de hormigón cae como una mano gigante.  Una mano gigante que oprime al suelo como la tela de araña descomunal oprime a la presa a la que la araña miró a los ojos como diciéndole “voy a vaciarte por completo”...  Ah, me olvidaba. La araña es muy rica y no vive en esta tela. Vive en alguna de las muchas otras telas que tiene. A esta tela la administra una organización de mosquitas traicioneras. Como las que administran la ciudad en la que vivo. Y en la que muchos y muchas de ustedes también viven. Y hablando de ustedes…¿en qué andan mosquitas?. Me imagino que varias de ustedes deben andar zumbando de acá para allá, desesperadas por llegar primero a l...